POR DONDE SE GASTARON LAS HERRADURAS LUSITANAS

Entre Cilleros y Valverde del Fresno nos encontramos la raya fronteriza en el Río Eljas después de Salvaleón con su vado de los Marmeleiros por bajo de Valfondiño y donde se cruza el Camino Viejo del Reino de Portugal vía Peña García. Hay otro vado más abajo de la desembocadura de la Trevejana cuyo camino desde Cilleros viene por la finca de Las Praderas (Malpartida de Abajo), antes hay una encrucijada que a la derecha nos lleva por Malpartida de Arriba al vado de la Soria en la Trevejana y por Galapagueiro a Valfondiño si pasamos el Marmeleiro o a Valverde si seguimos por las Ferrerías, la Ramallosa y la Granja al puente de Valdealcántara en el Eljas que nos llevará por Vega Torres a Valverde del Fresno o a la carretera de Penamacor.

Este territorio entre Cilleros, Valverde y Peña García encierra rincones de gran belleza zoológica y cinegética con infinitas posibilidades rutiles, rincones para vivaqueos naturistas entre olores pasados del contrabando; al otro lado de la raya está el coto de Peña García con el lugar de Vale Feitoso adonde llegaremos por diferentes giras.

Desde Valverde del Fresno hasta Penamacor hay 32 kilómetros por carretera y con la raya en el justo medio, ambas poblaciones equidistan del río Torto medio vadeado hace poco por un ponton provisional y hacia donde caminan las obras de la nueva carretera entre los dos paises. El nuevo puente es ya un hecho y a ambos lados la maleza buena va asilvestrando los dos edificios aduaneros, de efímera vida y no muy amados por ambas vecindades.

Poco más de un kilómetro después del Torto la carretera tiene un desvío por la Santiña a las Arañas con un camping junto al río Baságueda. Hay carriles para todoterrenos que nos llevan por la umbría de las sierras silúricas de Peña García hasta Vale Feitoso y Salvaleón.

A SANTINHA

10 de abril, año 2005

Hacía muchos años que no asistía a esta tradicional romería que se realiza en Portugal sobre un camorrito do se asienta la ermita de Nuestra Señora del Buen Suceso más conocida como ‘A Santinha'.

Ya recibimos noticias de tal evento en Hoyos pues de esta población se desplaza gente para compartirla con sus vecinos rayanos aunque los pueblos que más participan son sus vecinos del valle del río ‘Das Eljas' y con quienes vienen compartiendo su historia común desde mucho antes que apareciera Viriato capitaneando a las tribus y gentilidades Lusitano – Vettonas.

En tiempos de Roma la linde entre los egitanienses de Idanha-a-Velha con los lancienses oppidanos eran las crestas silúricas de Penha García ya que allí apareció un lindero en latín señalando que atrás quedaban los de Egitania y empezaba el territorio de Lancia Oppidana… pero el Medioevo removió los territorios quedando tradiciones que nos llevan a poder olfatear su verdadera historia. Había dos Lancias, la Oppdidana y la Trascudana que bien pudo ser Sabugal (tras d´el río Coa)… la Oppidana debió estar en el circo Lagartero que va desde Trevejo al entronque fluvial de Salvaleón. ¿Cual fue tal ciudad fortificada?... me inclino por Salvaleón.

Pues entre Salvaleón, Valverde del Fresno y Penhamacor se levanta la ermita de La Santiña a la que sacan en procesión flanqueada de Santo Antonio de Lisboa y San José.

Partimos a la romería desde Hoyos:

Mañana soleada con viento del Norte. Hace frío pero si te resguardas de la gélida brisa el Sol recupera su poder calentando tus entrañas. Qué buen suceso debió ocurrir para levantar a su diosa el chiringuito de esta ermita ‘da Santinha'.

Armando teje su cesta como lo que es, un salvador de ancestros olvidados, un recuperador de posibles oxidados por el tiempo que vuelven a resurgir como pequeñas aves fénix artesanales. Miguel está en la procesión con sus fotos, se mueven los santos que acompañan a La Santiña en la procesión.

Estamos en un chiringuito esperando un hermoso pollo asado, de los de verdad, alimentado con maíz y no con las porquerías del pienso químico… eh ahí la diferencia que tenemos con los vecinos, ellos cuidan mucho mejor la alimentación, rinden culto a lo natural y la Tierra nos lo agradece con sus sabores. Vino portugués insuperable que por cierto nos lo ponen en una botella de gaseosas La Pitusa , estamos muy mezclados y ello es lo que nos congrega alrededor del arquetipo, pollo asado con cariño y ya ni el frío viento nos arredra, emana el calor amigo del ambiente mientras los cohetes explotan en los cielos lusitanos.

Los caballos forman parte del Paisaje y de todo este unitario paisanaje congregado alrededor de sus ancestros. La imagen de la virgen es pequeña de tamaño pero su grandeza salta como un gran arco iris entre las crestas del cotarro. La romería es un mercado natural, es el intercambio y el pretexto de una comunicación que antaño era mucho más espaciada, la feria es un nexo de vecindad.

Frangos y ensopados a discreción, el ensopado es una caldereta de cordero con patatas cocidas aparte que al mezclarse con la salsa alimenta tus papilas. Después de comer y charlar con ‘to Dios' me invitaron a un güisqui, ‘pal corazón'. Se improvisa una baile con tres acordeones, tambor y una lira, cuatro viejas abren la danza, la joven que toca la lira empieza a cantar, la gente corea, me llenan un baso con vino olvidándome del güisqui, bailé, canté... sonaron fados, jotas, pasodobles… la vieja Iberia manifestándose sin cortapisas, el folklore común no deja de decirnos que ‘semos os mesmos', humanos que caminamos hacia los infinitos del Gran Constructor. Somos albañiles del futuro plasmando un presente antiguo, hacia nuevos horizontes enroscados a la rueda intemporal y sujetos a nuestra libertad.

Alfonso Naharro i Riera.